Testimonios I
Estoy harto, muy harto, no me gusta nada esto de ser muertoviviente, otros prefieren decir zombie, pero a mí nunca me han gustado nada los anglicismos. La colonización mediante el lenguaje no me parece nada bien. En fin, a lo que iba. Me llamo Juan Luis, nací en Pinto y no me morí en la comarcal 614 kilómetro 23. No me gusta nada esta no vida. Está uno que ni despierto ni dormido, como atontado, me recuerda a cuando fumaba porros, pues algo así. Además es aburrido, aburridísimo, no hay ni tele, ni fútbol, ni música ni ningún tipo de entretenimiento. Lo único a lo que nos tenemos que dedicar es a sembrar el terror. Te tiras todo el día y toda la noche deambulando por los campos y por las calles, hasta que te encuentras con algún vivo y te lo tienes que comer, o al menos intentarlo. Porque esa es otra, a ver cómo cojones te comes a alguien si resulta que tienes los dientes podridos, eso al que le queda alguno, si pudieramos hacer pure a la gente antes de comérnosla, pues muy bien, pero hay que morderlos así en frío, y sin ningún tipo de motivación, porque ni tenemos hambre ni nada, simplemente es el método que han inventado para nosotros con la finalidad de que sembremos el terror. Que es muy fácil inventar cómo debe ser la vida de unos seres y luego quedarse en casa bien calentito tocándose los huevos. Eso sí, en ropa no nos gastamos mucho dinero, lo suyo es que vayamos hechos unos desgraciados con la ropa sucia, negruza y hecha girones. También es habitual que nos falte un ojo, que por lo visto, y valga la redundancia, da mucho miedo un tipo todo desharapado con la cara podrida, un sólo ojo, si es posible tullido o al menos cojeando, tratando de hincar el diente sin tenerlo a un vivo aterrorizado.
Tampoco puedes hablar con los otros, con los otros muertos vivientes digo, no se puede articular nada aparte de una especie de estúpido grito "aaaa aaaaa" que se conoce que da mucho miedo también. Yo es que desde luego no entiendo a los vivos, nosotros lo más que damos es asquito, con estas pintas y lo mal que olemos, porque no veas lo que olemos por fuera y por dentro, que es abrir la boca y parecer que se han abierto las puertas de los baños de una cárcel turca. Yo si tuviera que tener miedo de ser comido por alguien pues no sé, tendría miedo de Rita Barberá, o de Falete, pero vamos, de un medio muerto medio vivo con los dientes podridos pues no.
En fin, que estoy bien harto, no sé ni el tiempo que llevo así, con este atontamiento y este deambular no se tiene muy buena noción del tiempo. Yo de todos modos pediría algo de ropa decente, que damos pena así como vamos, desde luego, qué daño hizo maiquel yakson y su puto vídeo, o no sé, una baraja de cartas, unas revistas, que esto ni es vida ni es muerte coño. Yo si lo sé me hago vampiro.



